Tres Estaciones-Barrio Brisas de mayo-Siloe (2015)
- Acuattro arquitectura

- 2 ene
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Primer Puesto - Concurso "Cali Territorio de Arte".
Tres Estaciones es una intervención urbano–arquitectónica desarrollada en el barrio Brisas de Mayo, comuna 20 de Cali, en un contexto de ladera marcado por procesos de informalidad, conflicto social y precariedad en el acceso a infraestructura y espacio público. El proyecto surge como respuesta a un lote residual, sin uso, localizado junto a la estación del MIO Cable Brisas de Mayo, anteriormente utilizado como basurero informal.
Siloé, y particularmente Brisas de Mayo, no puede entenderse sin reconocer su historia de conflicto armado urbano. Este territorio fue escenario de confrontaciones, control de actores armados y hechos de violencia extrema, entre ellos una masacre que marcó profundamente la memoria colectiva del barrio. Estas heridas siguen presentes, no solo en los relatos de sus habitantes, sino en la fragmentación social, en las llamadas “barreras invisibles” y en la dificultad de construir espacios comunes verdaderamente compartidos.

Brisas de Mayo es un barrio de origen informal, posteriormente legalizado, estrato 1, con una población diversa —mayoritariamente afrodescendiente e indígena— que ha construido su hábitat en condiciones históricas de precariedad, exclusión y estigmatización. Su localización en ladera le otorga una relación visual privilegiada con la ciudad, funcionando casi como un mirador natural, pero también lo expone a riesgos físicos, sociales y económicos.

La propuesta se enmarca en el concepto de acupuntura urbana, entendido —siguiendo a Manuel de Solà-Morales— como una estrategia de pequeña escala y bajo costo capaz de generar transformaciones significativas en el tejido urbano. Se concibe la ciudad como un organismo vivo, donde actuar sobre un punto clave puede desencadenar procesos de cohesión, apropiación y dinamización social.
Tres Estaciones no pretendía “resolver” los problemas estructurales del barrio —eso habría sido ingenuo—, sino activar un punto clave, generar un lugar de encuentro y producir un efecto simbólico y social que trascendiera la escala del objeto arquitectónico.

El proyecto plantea tres plataformas en ascenso sobre la pendiente, concebidas como estaciones destinadas a distintos grupos etarios: niñez, adultos y tercera edad. Estos espacios funcionan como lugares de estancia, juego, mirador y encuentro comunitario, y buscan eliminar las “barreras invisibles” presentes en el barrio, transformando el espacio en un elemento de integración.


Desde lo constructivo, Tres Estaciones apuesta por una arquitectura low cost, sostenible y de fácil mantenimiento, utilizando guadua como material principal, complementada con estructura metálica, gaviones, mampostería en BTC y cimentación en concreto. La elección de materiales responde a criterios de durabilidad, bajo impacto ambiental, economía y apropiación local.
Un componente fundamental del proyecto fue el urbanismo participativo.

Debido a la limitación de recursos, la participación activa de la comunidad no solo fue estratégica, sino esencial para garantizar la sostenibilidad del proyecto. La obra se concibió como un proceso abierto, donde los habitantes aportaron mano de obra, ideas y apropiación, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia.

Tres Estaciones no se pensó como un objeto terminado, sino como un dispositivo urbano en evolución, capaz de seguir transformándose con el tiempo. Diez años después, el proyecto sigue vigente como ejemplo de cómo la arquitectura, incluso con recursos limitados, puede generar impacto social, urbano y cultural real.
Visita más fotos del proyecto en: https://www.acuattro.com/tres-estaciones


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